sábado, 11 de julio de 2009

Libertad de deseos


Aquella noche de viernes lluvioso fue que decidí no saber nada de vos

Esa fue la noche en que decidí que quería odiarte con locura

Me era necesario hacerlo

Odiarte, despreciarte con entusiasmo

Desearte los peores males

Esa noche lluviosa de viernes fue.

Todavía lo recuerdo, porque todavía te sigo despreciando.

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